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ROTACIÓN CON DR. SOTELO · TEMA 05 / 10

Fístulas anorrectales: anatomía, clasificación y tratamiento

Parks, relación con esfínteres, RM y técnicas que protegen la continencia.

BADBEAR.MED · WAJOMEA.GROUP · Edición de estudio: 1 octubre 2026

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La fístula anorrectal es una comunicación anormal, habitualmente entre el canal anal y la piel perianal, que persiste como un trayecto inflamatorio. En muchas fístulas criptoglandulares, una infección de una glándula anal produce primero un absceso y después queda un trayecto que drena de manera intermitente. El objetivo del tratamiento es resolver sepsis y trayecto conservando la continencia. [1,2]

1. Anatomía que explica la enfermedad

Las criptas y glándulas anales se relacionan con la línea dentada. El esfínter anal interno contribuye al tono de reposo; el externo y el músculo puborrectal participan en el control voluntario y la continencia. Entre ambos esfínteres existe el espacio interesfintérico, una vía importante de propagación de la infección.

Un trayecto puede permanecer bajo, cruzar una porción del esfínter externo o extenderse a espacios más profundos. Esta relación determina si abrirlo destruiría músculo relevante. El orificio cutáneo visible no permite conocer toda la anatomía; puede haber ramas, abscesos ocultos y extensión en herradura.

2. Absceso y fístula: fases relacionadas, problemas diferentes

El absceso es una colección que necesita drenaje. La fístula es una vía persistente de comunicación. Dolor pulsátil, fiebre y una masa dolorosa orientan hacia absceso; secreción recurrente, manchado, irritación y episodios de hinchazón que mejoran al drenar orientan hacia fístula. Una fístula que deja de drenar y vuelve a doler puede haber formado un nuevo absceso.

Los abscesos profundos pueden no generar una gran lesión externa. Dolor rectal, dificultad al sentarse y síntomas sistémicos requieren exploración cuidadosa. No se fuerza un tacto doloroso ni una sonda a través de un trayecto: puede producirse un falso camino y dificultar la cirugía.

3. Clasificación de Parks

TipoRecorrido anatómicoRelevancia quirúrgica
InteresfintéricaEntre esfínter interno y externo, hacia pielAlgunas formas bajas permiten apertura con riesgo funcional reducido.
TransesfintéricaCruza el esfínter externo hacia la fosa isquioanalImporta cuánto músculo cruza: baja y alta no se manejan igual.
SupraesfintéricaAsciende por el espacio interesfintérico y pasa por encima del complejo esfinterianoSuele requerir estrategia conservadora del esfínter.
ExtraesfintéricaComunica recto y piel por fuera del complejo, a través de planos profundosInvestigar origen no criptoglandular, trauma u otra patología.

Esta clasificación describe el trayecto. La distinción simple/ compleja añade cantidad de esfínter comprometido, ramas, recurrencia y condiciones del paciente. Su utilidad es anticipar la posibilidad de incontinencia y seleccionar la estrategia.

Clasificación de Parks para fístulas anorrectales CLASIFICACIÓN DE PARKS INTERESFINTÉRICAentre EAI y EAE TRANSESFINTÉRICAcruza EAE SUPRAESFINTÉRICAsobre puborrectal EXTRAESFINTÉRICAfuera del complejo Fuente: BADBEAR.MED · imagen vectorial ampliable
Fuente: BADBEAR.MED. Clasificación de Parks. La relación con esfínter interno, externo y puborrectal determina riesgo de incontinencia y selección de técnica.
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PARKS: RELACIÓN DEL TRAYECTO CON LOS ESFÍNTERESINTERESFINTÉRICATRANSESFINTÉRICASUPRAESFINTÉRICAEXTRAESFINTÉRICAentre EAI y EAEcruza EAEasciende sobre puborrectalpor fuera del complejoA mayor cantidad de esfínter implicado, mayor necesidad de preservarlo.Fuente: BADBEAR.MED

4. Cuándo se considera compleja

Son relevantes las fístulas altas, las que cruzan una proporción importante del esfínter externo, trayectos múltiples o en herradura, recurrencias, enfermedad de Crohn, radioterapia, malignidad y continencia previamente alterada. Una fístula anterior en una mujer puede requerir especial cautela por la anatomía y posibles lesiones obstétricas.

Las fístulas simples suelen ser interesfintéricas o transesfintéricas bajas, con poca afectación del esfínter externo y función conservada. Una referencia práctica es menos de aproximadamente 30% de músculo externo para formas bajas seleccionadas; no es un permiso automático para cortar. La valoración funcional y anatómica sigue siendo necesaria. [1]

5. Otras causas de fístula perianal: no todo trayecto es criptoglandular

La mayoría de las fístulas anales clásicas se originan por el mecanismo criptoglandular: infección de una glándula anal → absceso → persistencia de un trayecto entre el canal anal y la piel. Sin embargo, cuando la anatomía, la evolución o los antecedentes no encajan con ese patrón, se debe buscar una causa secundaria. Identificarla cambia el tratamiento: una fistulotomía apropiada para una fístula criptoglandular simple puede ser inadecuada en enfermedad de Crohn activa, radiación, malignidad o una lesión que en realidad corresponde a hidradenitis o enfermedad pilonidal.

CausaFisiopatologíaPistas clínicasQué cambia en el manejo
CriptoglandularObstrucción/infección de glándulas anales que desembocan en criptas de la línea dentada → absceso → trayecto persistente.Antecedente de absceso perianal, drenaje recurrente, un orificio externo, sin datos sistémicos de otra enfermedad.La anatomía del trayecto y el riesgo para continencia dirigen fistulotomía, setón, LIFT, colgajo u otras técnicas.
Enfermedad de CrohnInflamación transmural intestinal con ulceración profunda, penetración y formación de abscesos/fístulas; puede coexistir proctitis.Múltiples orificios, trayectos complejos o altos, recurrencia, diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso, úlceras/fisuras atípicas, estenosis o proctitis.Primero controlar sepsis; en enfermedad compleja suele combinarse setón de drenaje con terapia médica, especialmente anti-TNF. La cirugía de cierre se selecciona según anatomía y control de la proctitis.
Trauma / iatrogenia / cirugíaLesión del canal anal, recto o periné con contaminación, dehiscencia o comunicación persistente.Inicio posterior a cirugía anorrectal, trauma penetrante, procedimientos pélvicos o lesión obstétrica.Definir anatomía y función esfinteriana antes de reparar; puede requerir reconstrucción más que una simple fistulotomía.
RadioterapiaEndarteritis, isquemia, fibrosis y mala cicatrización tisular favorecen ulceración y comunicaciones anormales.Antecedente de radiación pélvica, tejidos fibróticos, dolor, sangrado, ulceración o mala cicatrización.La reparación es más difícil; se individualizan drenaje, reconstrucción, derivación y control de complicaciones de radiación.
NeoplasiaInvasión tumoral, necrosis, infección secundaria o malignización en un trayecto crónico poco frecuente.Induración, masa, ulceración irregular, sangrado, dolor progresivo, pérdida de peso, trayecto que cambia de comportamiento o no cicatriza.Biopsiar tejido sospechoso y estadificar antes de asumir que es una fístula benigna.
Infecciones específicasInflamación granulomatosa o infección crónica puede producir abscesos y trayectos persistentes.Tuberculosis en contexto epidemiológico adecuado, inmunosupresión, secreción crónica, mala cicatrización o hallazgos histológicos/microbiológicos atípicos. Actinomicosis es otra causa rara.Obtener muestras dirigidas; tratar el microorganismo además del control de la sepsis. No basta con cirugía repetida sin diagnóstico etiológico.
Hidradenitis supurativaEnfermedad inflamatoria folicular con nódulos, abscesos y túneles dérmicos.Lesiones bilaterales o múltiples en glúteos, ingles y axilas, cicatrices y comedones; los túneles suelen ser superficiales y no necesariamente comunican con el canal anal.Es un diagnóstico diferencial importante, no una fístula anal clásica. Requiere estrategia dermatológica/quirúrgica específica.
Enfermedad pilonidalPelos penetran la piel del surco interglúteo y producen reacción inflamatoria, seno y absceso.Pits en línea media del surco natal, habitualmente cefálicos al ano; dolor o supuración sacrococcígea.También es un mímico. Se trata como enfermedad pilonidal; si el trayecto está muy cerca del ano debe excluirse fístula anal verdadera.

5A. Cómo reconocer una fístula no criptoglandular

La clínica típica de una fístula anal es secreción intermitente, irritación cutánea, manchado y episodios de tumefacción que mejoran cuando drenan. El dolor continuo e intenso sugiere que el orificio se cerró y se ha formado un nuevo absceso. Fiebre, taquicardia o toxicidad sistémica obligan a valorar sepsis y enfermedad necrotizante.

Se debe ampliar la investigación cuando existen múltiples orificios externos, trayectos alejados de la línea media anal, recurrencias después de cirugías técnicamente adecuadas, proctitis, estenosis, diarrea crónica, pérdida de peso, inmunosupresión, antecedentes oncológicos o radioterapia, masa o induración. También son señales de alarma las lesiones que no cicatrizan, el sangrado persistente y un cambio reciente en un trayecto de larga evolución.

Evaluación dirigida

Mapa etiológico de fístulas y trayectos perianales FÍSTULA PERIANAL: ANTES DE OPERAR, DEFINIR LA CAUSA TRAYECTO PERIANAL ¿comunica con canal anal? CRIPTOGLANDULAR absceso → fístula CROHN inflamación transmural · absceso · múltiples trayectos TUMOR / RADIACIÓN biopsia si sospecha TRAUMA / IATROGENIA definir lesión y esfínteres INFECCIÓN ESPECÍFICA TB / actinomicosis: confirmar etiología MÍMICOS IMPORTANTES hidradenitis · pilonidal pueden no comunicar con el ano Fuente: BADBEAR.MED · imagen vectorial ampliable
Fuente: BADBEAR.MED. Mapa etiológico. La anatomía describe el trayecto, pero la etiología explica por qué apareció y qué tratamiento necesita.
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CAUSAS DE TRAYECTOS Y FÍSTULAS PERIANALES DEFINIR ANATOMÍA+ ETIOLOGÍA CRIPTOGLANDULARCROHNTUMOR / RADIACIÓN TRAUMA / IATROGENIAINFECCIONES ESPECÍFICASHIDRADENITIS / PILONIDAL Fuente: BADBEAR.MED

5B. Tratamiento de las fístulas según la causa

El tratamiento no consiste simplemente en “cerrar el agujero”. Primero se controla la sepsis, después se define la anatomía y finalmente se trata la enfermedad que mantiene el trayecto. El principio transversal es preservar la continencia y evitar seccionar esfínter sano de forma innecesaria.

Fístula criptoglandular

En una fístula simple y baja, con poca participación del esfínter externo y continencia normal, la fistulotomía ofrece altas tasas de curación. Cuando el trayecto es alto o complejo se prefieren estrategias preservadoras del esfínter, como setón de drenaje, LIFT o colgajo de avance, según anatomía, experiencia y situación funcional. Un setón de drenaje controla la sepsis y mantiene el trayecto permeable; no equivale necesariamente a curación definitiva.

Fístula asociada a Crohn

La prioridad es excluir y drenar abscesos. En fístulas complejas, las guías ECCO 2024 recomiendan una estrategia combinada médico-quirúrgica: el setón puede utilizarse para controlar sepsis y mantener drenaje antes o durante el tratamiento médico; infliximab tiene la evidencia más sólida entre los biológicos para inducción y mantenimiento de respuesta fistulosa. Los antibióticos pueden ayudar a controlar infección perianal, pero no deben considerarse monoterapia curativa de una fístula compleja.

La fistulotomía se reserva para pacientes con Crohn muy seleccionados: trayecto superficial/interesfintérico o transesfintérico bajo, enfermedad luminal estable y sin proctitis activa. En fístulas complejas sin proctitis pueden considerarse LIFT o colgajo de avance. El setón cortante se evita en Crohn por riesgo funcional.

Fístula por malignidad o trayecto sospechoso

Una lesión endurecida, ulcerada, sangrante, progresiva o refractaria no debe entrar en una secuencia de drenajes repetidos sin diagnóstico. Se obtiene biopsia del área sospechosa y se estadifica la enfermedad. El plan posterior es oncológico y puede incluir resección, radioterapia, quimioterapia o procedimientos paliativos; la simple fistulotomía no resuelve una fístula impulsada por tumor.

Fístulas por infección específica

Cuando tuberculosis, actinomicosis u otra infección crónica es clínicamente plausible, se buscan pruebas microbiológicas e histológicas dirigidas. El absceso sigue necesitando drenaje cuando existe, pero el tratamiento definitivo incluye terapia antimicrobiana específica. Operar repetidamente sin tratar la infección favorece persistencia y recurrencia.

Fístulas postraumáticas, posquirúrgicas o posteriores a radiación

Se debe establecer exactamente qué estructuras están lesionadas, el estado del esfínter y la calidad del tejido. Los tejidos irradiados pueden tener isquemia y fibrosis, por lo que los procedimientos de reparación tienen mayor riesgo de falla. Algunos casos requieren reparación con tejidos bien vascularizados o incluso derivación fecal temporal o permanente; se individualiza en unidades colorrectales.

Hidradenitis y enfermedad pilonidal

No se deben tratar como si fueran automáticamente una fístula criptoglandular. La hidradenitis produce túneles dérmicos asociados a folículos y suele comprometer varias áreas intertriginosas. La enfermedad pilonidal nace en el surco interglúteo por penetración de pelos y pits. Cuando cualquiera de estas lesiones se aproxima al margen anal, RM o evaluación especializada puede ser necesaria para demostrar si existe o no comunicación con el canal anal.

6. Exploración, RM y ecografía endoanal

La historia registra cirugías previas, episodios de absceso, incontinencia, partos, enfermedad intestinal y fármacos. La inspección busca orificios, secreción, cicatrices e inflamación. Tacto y anoscopia aportan información cuando se toleran; la exploración bajo anestesia permite mapear y tratar con mayor seguridad.

La imagen no es obligatoria en toda fístula simple. La RM pélvica resulta especialmente útil ante complejidad, recurrencia, sospecha de absceso oculto, Crohn o inmunosupresión. Describe trayecto principal, ramas, orificio interno, esfínteres y colecciones. La ecografía endoanal es otra opción en centros con experiencia. La TC puede identificar sepsis pélvica aguda, pero ofrece menor detalle para mapear trayectos y esfínteres. [1]

La regla de Goodsall orienta el posible recorrido de algunos trayectos según la ubicación del orificio externo. Tiene excepciones, sobre todo en fístulas largas, anteriores, recurrentes o complejas. No sustituye la identificación anatómica real del orificio interno.

7. Tratamiento: qué hace cada técnica

TécnicaCómo actúaSelección y limitación
FistulotomíaAbre el trayecto para que cicatrice desde el fondoFístulas simples y bajas seleccionadas; cortar mucho esfínter aumenta riesgo de incontinencia.
Setón de drenajeMantiene salida y controla sepsisÚtil como puente o control prolongado; no significa curación definitiva en todos.
LIFTLiga el trayecto en el espacio interesfintéricoOpción que preserva esfínter en fístulas transesfintéricas seleccionadas.
Colgajo de avanceCubre el orificio interno con tejidoOpción conservadora; el control de inflamación y sepsis influye en el resultado.
Técnicas endoscópicas o láserTratan el trayecto mediante procedimientos específicosEvidencia y recurrencia a largo plazo variables; no son superiores por ser nuevas.

La fistulectomía, que extirpa el trayecto, no es sinónimo de fistulotomía y puede generar una herida más extensa. Un setón cortante tampoco es equivalente a uno de drenaje: el primero divide tejido gradualmente y requiere una indicación muy cuidadosa por el riesgo funcional.

Ante absceso, drenar es prioritario. Los antibióticos se reservan según celulitis, signos sistémicos, inmunosupresión y otros factores; no curan por sí solos una colección ni eliminan una fístula estructural. La apertura del trayecto durante el drenaje solo se considera en casos simples seleccionados, cuando la anatomía es clara y el riesgo funcional aceptable. [1,2]

8. Crohn y seguimiento

En Crohn, abrir indiscriminadamente trayectos complejos puede ocasionar heridas persistentes e incontinencia. Se controla sepsis, se consideran setones y se coordina tratamiento médico de la enfermedad, incluidos biológicos cuando corresponde. Proctitis activa y estenosis modifican la posibilidad de éxito de las reparaciones.

El seguimiento valora dolor, secreción, nuevas colecciones, cicatrización y continencia. Cierre de la piel no siempre equivale a curación del trayecto profundo. Si reaparece dolor o inflamación, se investiga un absceso retenido o una rama no reconocida. La recurrencia no demuestra por sí sola mala técnica: también influyen anatomía, inflamación y factores del paciente.

Repaso final · BADBEAR.MED FIJA:

Bibliografía y lecturas

  1. Gaertner WB, et al. ASCRS Clinical Practice Guidelines for the Management of Anorectal Abscess, Fistula-in-Ano, and Rectovaginal Fistula. Dis Colon Rectum. 2022;65:964–985. DOI 10.1097/DCR.0000000000002473.
  2. ASCRS. Abscess and Fistula: información clínica para pacientes. Recurso oficial.
  3. Adamina M, et al. ECCO Guidelines on Therapeutics in Crohn’s Disease: Surgical Treatment. J Crohns Colitis. 2024;18(10):1556–1582. Abrir guía ECCO 2024.

Material de estudio elaborado para la rotación. La atención clínica requiere valoración individual y protocolos del equipo tratante. Las imágenes del material aportado se utilizan como apoyo docente; no sustituyen un estudio clínico completo.